La investigación: Herramienta clave para el manejo de la deforestación

Escribe: Octavio Galván Gildemeister (columnista invitado).

La deforestación en nuestro país es un problema complejo que tiene causas diversas, algunas subyacentes y otras directas. Entre las subyacentes están los factores demográficos, económicos, de políticas y normas que promueven la ocupación desordenada del territorio; así como otros factores directos como la construcción de infraestructura, la agricultura migratoria, el desarrollo de proyectos energéticos, la minería, así como los cultivos agroindustriales que, según cifras oficiales, los últimos años ha tenido un incremento significativo, en especial en regiones como Loreto, Ucayali y San Martín.

La solución a la deforestación no pasa por la prohibición de algún cultivo o actividad en especial. Antes se debe recordar que la deforestación es un problema que no se podrá abordar con éxito si antes no se investiga con seriedad científica sus causas, los procesos asociados y consecuencias; lo que, a su vez, permitirá la identificación de opciones con aceptabilidad social y política y con viabilidad tecnológica y económica. La producción de conocimientos es una necesidad, que obliga a invertir en educación, ciencia y tecnología; para contar con una población que use adecuadamente los recursos del bosque, produzca bienes con valor agregado, servicios e inventos.

Para empezar, necesitamos cuantificar, monitorear y evaluar la tasa de deforestación; sobre todo por regiones y, dentro de ellas, por actividades que permitan determinar sus efectos en los bosques. Además, dado el carácter multidimensional de la deforestación y que la Amazonía se está transformando en un paisaje constituido por diferentes ecosistemas, se requiere una investigación interdisciplinaria que determine los efectos en los ecosistemas, la interrelación entre estos y con, las actividades productivas y prácticas culturales de las poblaciones humanas.

La investigación podría contribuir en la búsqueda de alternativas de solución que sean estratégicas, pero además en cambiar lo desfavorable en oportunidades para emprendimientos productivos, insertados a una estrategia nacional de desarrollo.

Columna Amazonía y Buen Gobierno publicada en Diario Uno el martes 1 de setiembre de 2015.