Pendientes en el monitoreo indígena desde la experiencia Camisea

Escribe: Diego Saavedra Celestino.

El Reglamento de Participación ciudadana para la realización de actividades de hidrocarburos (D.S. N° 012-2008-EM) regula la instalación de programas de monitoreo participativos. No obstante, antes de emitirse, uno de los primeros en organizarse fue el del Proyecto Camisea en la cuenca del río Urubamba que inició en el 2004. Luego de más de 10 años, esta cuenca que pasó de 1 a 4 lotes de hidrocarburos y 2 ductos (1 en construcción), cuenta con 6 programas de monitoreo, todos funcionando con fondos de las empresas titulares de los proyectos.

En todo este tiempo se ha trabajado y generado mucha información sobre el desarrollo de proyectos de hidrocarburos. Pero esto no ha significado la institucionalización de espacios de coordinación, intercambio de experiencias, evaluación de aprendizajes, ni mucho menos la identificación de criterios técnicos comunes. La lógica ha sido: cada vez que llega un proyecto, se crea un nuevo programa.

Es necesario evaluar este tipo de experiencias para fortalecerlas. El Estado y los gobiernos locales (Echarate recibe en promedio S/.500 millones de canon anual) deben apoyar económicamente estos programas, promoviendo su autonomía. Se necesita un enfoque no por proyecto, sino uno integral de conservación de cuenca, que permita superar indicadores técnicos-ambientales y constituir componentes integrales de monitoreo socio-ambiental con enfoque intercultural.

Por ello, como parte de los pendientes y desafíos que plantea Camisea, urge la implementación e institucionalización de un ente coordinador local que permita superar esta saturación y construir los enfoques planteados, donde participen las organizaciones indígenas de la cuenca y todos los programas de monitoreo, con seguimiento y validación del OEFA como parte del Estado.

En esa línea, iniciativas como el Proyecto de Ley N° 3937/2014-CR PL, que promueve el reconocimiento de los programas de monitoreo indígenas y su incorporación en el Sistema Nacional de Gestión Ambiental, deben ser aprobadas. Asimismo, experiencias como la de los pueblos indígenas alrededor del Lote 192 en Loreto, que han conseguido el reconocimiento y apoyo económico del Estado, deben ser replicadas.

Columna Amazonía y Buen Gobierno publicada en Diario Uno el jueves 22 de setiembre de 2015.