Declaración del Primer Encuentro e Intercambio de Experiencias para el Fortalecimiento de la Vigilancia Indígena

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Entre los días 5 y 6 de abril en la Comunidad Nativa de San José de Saramuro, en el distrito de Urarinas, provincia de Loreto, región Loreto, se desarrolló el primer encuentro para el intercambio de experiencias de vigilancia indígena. Los representantes de las organizaciones Central Asháninka del Río Ene (CARE), la Organización Regional Aidesep Ucayali (ORAU), la Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca (ACODECOSPAT), y el Consejo Machiguenga del Río Urubamba (COMARU), durante dos días discutimos y reflexionamos en torno a la importancia y el tipo de vigilancia indígena que desarrollan. Cada organización construyó una línea de tiempo que permitió identificar las particularidades de la historia de la organización y el tipo de vigilancia que implementan en sus territorios.

A partir de las diferentes presentaciones, los representantes de las organizaciones indígenas promovimos un debate sobre los múltiples desafíos que presenta la vigilancia indígena, empezando por la construcción de un concepto de vigilancia que consolide todas las experiencias presentadas, definiéndola como las acciones integrales que desarrollan los pueblos indígenas, con el fin de preservar y proteger la vida y sus territorios. Así mismo, reconocimos la importancia de la consolidación y articulación de alianzas para la sostenibilidad.

Además estas actividades se complementaron con la visita a la Comunidad Nativa Cuninico donde se pudo visitar un pasivo ambiental producto de un derrame de petróleo ocurrido en el año 2014, en el Oleoducto Norperuano.

Con esta experiencia, los representantes de las 4 organizaciones indígenas recogimos los principales acuerdos y formulamos 6 puntos para la constitución de una agenda compartida para el fortalecimiento de la vigilancia indígena.

Estos puntos se resumen en los siguientes:

  1. Integralidad de la vigilancia indígena. La vigilancia indígena no es sólo la protección de los recursos naturales, sino de toda actividad que desarrollemos como pueblos indígenas en los ámbitos de educación, salud, seguridad, en lo social, ambiental y cultural, en pro del cuidado de la vida y el territorio.
  1. Reconocimiento e institucionalización de la vigilancia como una herramienta para el cuidado y protección de la vida y territorio. Es urgente que las organizaciones indígenas retomemos y sostengamos una agenda de incidencia pública que permita la aprobación del Proyecto de Ley Nº 3937 para el reconocimiento e institucionalización de la vigilancia indígena a nivel nacional. A su vez continuar con los esfuerzos por institucionalizar la vigilancia en los niveles regional y local, en correspondencia con las actividades locales y las agendas específicas de las organizaciones.
  1. Constitución de una sistema de vigilancia indígena amazónico. La vigilancia indígena es una herramienta muy potente que puede aportar a promover la articulación de diferentes organizaciones. Para ello, es importante sistematizar y compartir una propuesta de sistema que sirva como punto de partida para transmitir nuestra experiencia e ir sumando otras.
  1. Reforzar y visibilizar la participación de la mujer en la vigilancia indígena. El rol de la mujer es sustancial para la gestión territorial y cultural de nuestros pueblos. Es por ello que trabajaremos firmemente por la mayor inclusión y visibilización de la importancia del rol de la mujer en la vigilancia quienes ejercen múltiples funciones como por ejemplo la conservación de la enseñanza de la lengua materna y la educación de la niñez; siendo el sustento de la alimentación en sus hogares desde su labor en la chacra o emprendimientos laborales para el sustento económico y mejoras en la calidad de vida para sus familias; como protección de la vida desde su labor de parteras hasta la defensa del territorio; en su incidencia política a nivel local, regional, nacional e internacional como lideresas indígenas; entre otras tantas acciones que fortalecen la unidad comunal y de la organización.
  1. Trabajar para la construcción de herramientas que garanticen la sostenibilidad técnica y económica de la vigilancia indígena. Trabajaremos para construir alternativas metodológicas que nos ayuden a articular las diferentes experiencias de vigilancia para que se potencien. Así mismo, recuperaremos experiencias y buscaremos alternativas para lograr una sostenibilidad económica que permita la continuidad y alcance de nuestras acciones de vigilancia.
  1. Recuperación de la memoria del movimiento indígena para el fortalecimiento de la vigilancia indígena. Creemos firmemente que no podemos construir un futuro si no conocemos y ponemos en valor el camino ya recorrido. Es muy importante desarrollar acciones para la recuperación y fortalecimiento de nuestra identidad como punto central para el despliegue de nuestras estrategias y acciones de vigilancia.

Las organizaciones indígenas CARE, ORAU, ACODECOSPAT y COMARU, reunidas en la Comunidad San José de Saramuro, suscribimos y compartimos esta declaración con el ánimo de que se difunda y nos permita ir fortaleciendo nuestra articulación e ir sumando a otras organizaciones y pueblos hermanos.

Suscriben:

  • Lizardo Cauper Pezo, Presidente de ORAU.
  • Ruth Buendía Mestoquiari, Presidenta de CARE.
  • Agilio Semperi Borja, Presidente de COMARU.
  • Alfonso López Tejada, Presidente de ACODECOSPAT.

En el marco del proyecto:

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