Después de cuatro años el Estado debe informar cuál es la fuente de contaminación de mercurio en la RTKNN

Lima, 31 de enero de 2018.- Después de cuatro años de conocerse el caso de contaminación por mercurio del pueblo indígena Nahua de Santa Rosa de Serjali, en situación de contacto inicial, The Guardian tuvo acceso a un informe del Estado[1] que reconfirma la grave situación de este pueblo, donde 78% de su población tiene “altos niveles de mercurio” en su sangre.

El pueblo Nahua habita la reserva territorial Kugapakori, Nahua, Nanti y otros (RTKNN), área de protección para pueblos indígenas que tienen contacto limitado o simplemente nulo con la sociedad. Esa condición hace que su sistema inmunológico sea altamente vulnerable y corran riesgos de epidemias por enfermedades que para las ciudades pueden ser comunes. Así  sucedió en los años 80, con el ingreso de las empresas de hidrocarburos, quienes trajeron epidemias que acabaron con cerca del 50% de la población. Actualmente, son menos de 500.

Crónica de una vulneración anunciada

La situación de vulnerabilidad de los pueblos en aislamiento y contacto inicial (PIACI), data oficialmente desde el año 2002. Pero esta problemática de salud alcanzó notoriedad a raíz de sendas llamadas de urgente atención, realizadas por el Consejo Machiguenga del Río Urubamba (COMARU) y la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP). Estas dieron a conocer el grave impacto de sucesivas epidemias que se presumían estaban vinculadas con el incremento del movimiento de población en la región del bajo Urubamba, y el inicio de operaciones del proyecto gasífero de Camisea, y su posterior ampliación[2].

A raíz de ello, el Ministerio de Salud realizó, en 2003, un Análisis de la Situación de Salud (ASIS) en dos asentamientos de la Reserva Territorial Kugapakori, Nahua, Nanti y otros (RTKNN)[3]. El informe demostró de forma categórica la alta vulnerabilidad de esta población, estableció las principales rutas de contagio de los frecuentes brotes epidémicos originados en el bajo Urubamba y precisó el impacto de estos en su población y estructura demográfica.

En 2006, especialistas de Instituto Nacional de Desarrollo de los Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos (INDEPA)[4] evaluaron la vulnerabilidad inmunológica de la población Nahua. Sus resultados señalaron que esta población presentaba altas tasas de mortalidad no solo la general, sino infantil y neonatal, lo que nos lleva a la conclusión de que los nahuas, en el año 2006, continuaban en estado de vulnerabilidad en salud[5].

¿Se desconocen las causas?

Desde que se supo del caso de contaminación por mercurio (2014) en un área de protección para PIACI, el Estado no ha podido encontrar la fuente de contaminación por este mineral. Las diferentes acciones de control y mitigación lideradas por las autoridades regionales y nacionales, en los últimos años, solo han identificado el medio de transmisión: consumo de peces contaminados.

Si el Estado ha concluido que la transmisión del metal es a través del consumo cotidiano de peces contaminados,  ¿Este ha analizado los estudios de las cabeceras de cuencas y de territorios, incluso de los que no corresponden al entorno de Santa Rosa de Serjali? Esta sigue siendo una interrogante sin respuesta de parte de las autoridades.

Conociendo que la principal fuente de alimentación y calórica en la dieta del pueblo Nahua es el pescado, se debió implementar programas para una alimentación alternativa. Esto podría implicar desde la construcción de piscigranjas, hasta campañas de seguridad alimentaria. Los sucesivos reportes y alertas del Ministerio de Salud (MINSA) y del Organismo Nacional de Sanidad Pesquera (SANIPES) para no consumir los peces contaminados son solo llamadas de atención o reactivos que dejan abiertas más preguntas. ¿Cuáles fueron los programas para proteger la alimentación de los Nahuas?

Un punto que no debemos olvidar y sobre el cual debemos de volcar parte de nuestra atención es la compensación que el proyecto Camisea, específicamente el Lote 88, superpuesto a la RTKNN, dejó a los pueblos de la reserva en el año 2014. Esta compensación se convirtió en un fideicomiso administrado por el Ministerio de Cultura (MINCU), que ascendía a más de  cuatro millones de dólares. Con una emergencia de este tipo, ¿en qué se usó o viene usando este fondo?

En suma, después de cuatro años el Estado, representado en el Ministerio del Ambiente (MINAM), MINCU, MINSA, entre otros, no han identificado la fuente de contaminación. Quedan preguntas sobre la efectividad de las medidas que informan se han tomado frente a este atentado a la salud del pueblo Nahua.

Ni las declaratorias de emergencia del MINSA, a partir de 2015, los estudios limitados que han realizado diferentes instituciones del Estado, ni las acciones de atención y mitigación resuelven el problema. El mercurio continúa en Serjali y viene condenando a todo un pueblo indígena, hasta donde conocemos.

Urge demandar al Estado y, particularmente, a la Defensoría del Pueblo, MINAM, MINCU, Ministerio Público, entre otros, celeridad en la actuación de este caso y se informe de los avances sobre las medidas de protección y la sistematización de los documentos elaborados con dicho propósito.


[1] Ministerio de Salud  (2017). Análisis de situación de salud del pueblo Nahua de Santa Rosa de Serjali en la Reserva territorial Kugapakori, Nahua, Nanti y otros.

[2] DAR: Informe sobre la situación de la Reserva Territorial Kugapakori, Nahua, Nanti y otros y la ampliación del proyecto Camisea.

[3] Ministerio de Salud (2013). Pueblos en situación de extrema vulnerabilidad: El caso de los Nanti de la reserva territorial Kugapakori Nahua Río Camisea, Cusco.

[4] Decreto Supremo 001-2007-MIMDES mediante el cual fusiona por absorción al Instituto Nacional de Desarrollo de los Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuano al Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES)

[5] Defensoría del Pueblo: Informe Defensorial N°134.

[6] Informe Técnico N°003-2015- Exposición a mercurio en la comunidad Santa Rosa de Serjali, Pucallpa, 2015.


Notas del Editor:

  • En noviembre de 2014, CENSOPAS tomó muestras de orina a 106 miembros de la comunidad, lo cual representa al 26.5% de la población. Los principales resultados de la investigación[6] señalan: El 79.2% presenta concentraciones de mercurio inorgánico en orina por encima de los valores de referencia establecidos por el Ministerio de Salud.
  • El 63,1% de las personas con valores de mercurio por encima del límite permisible correspondiente a la población infantil
  • No se precisó cuáles son las fuentes de exposición a mercurio.AIDESEP remitió en el año 2016, cartas al MINSA y al MINCU, donde solicita se identifique la fuente y rutas de exposición a mercurio con el objetivo de implementar medidas que frenen la exposición al metal.
  • AIDESEP escribió a seis relatores especiales de las Naciones Unidas instándolos a solicitar al Gobierno peruano que proteja a los nahuas por la contaminación de mercurio.
  • En 2016, la Dirección General de Salud declara en emergencia sanitaria la calidad del agua para consumo humano en la comunidad Santa Rosa de Serjali.
  • El MINSA emite el Decreto Supremo N° 017-2016-SA del 7 de abril de 2016, que declara en emergencia sanitaria a la población indígena Nahua de Santa Rosa de Serjali.
  • El MINCU crea el grupo de trabajo para la protección de la integridad y vida de la población Nahua de Santa Rosa de Serjali.
  • AIDESEP reconoció la formación del Grupo de Trabajo en 2016 para apoyar a los nahuas, pero afirmó que los resultados fueron "nulos o pequeños" y declaró que a pesar de que las dos "declaraciones de emergencia" se hicieron el mismo año, "sus impactos no han sido lo que se esperaba."
  • AIDESEP apeló a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la crisis de salud del pueblo Nahua, por la contaminación con mercurio.