Si es bueno, ¿por qué ocultarlo? Las operaciones financieras del BNDES en América Latina

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La sociedad civil de América Latina le exige al BNDES transparencia en sus acciones.

¿Qué es el BNDES? ¿Cuáles proyectos de infraestructura, construcción, minería y energía son financiados por BNDES en nuestros países? ¿Cuáles son sus consecuencias? El Banco de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES), está en la obligación de dar explicaciones claras sobre sus operaciones de financiamiento en proyectos de infraestructura y energía que generan grandes impactos sociales y ambientales.

Representantes de la sociedad civil de diferentes países de América Latina se unieron en la Coalición Regional por la Transparencia y la Participación para exigirle al BNDES, Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, que sea transparente en sus acciones e inversiones, que publique información sobre las mismas y que permita la participación de la población sobre los proyectos que financia que están afectando seriamente los territorios y recursos naturales de los países de la región.

El BNDES fue fundado en 1952 y es el principal agente de desarrollo del Gobierno en Brasil y el segundo banco nacional más grande después del CDB, Banco de Desarrollo de China; su objetivo es fomentar la industria y la infraestructura del país ofreciendo apoyo financiero a las empresas y entidades brasileñas. Desde 2009 el Banco amplió su participación en los mercados de inversión de otros países de América Latina y África donde se realizan proyectos de infraestructura y energía de empresas financiadas por el mismo.

El BNDES ofrece créditos a los grupos empresariales nacionales con el fin de que puedan competir en el mercado internacional y con esto fomenta el empleo, la innovación, las inversiones y el comercio de Brasil. Sin embargo, varios proyectos que han sido financiados por el BNDES directa o indirectamente (a través de las empresas privadas que reciben financiación del Banco) en la región, han estado envueltos en diversos cuestionamientos como retrasos en la entrega de las obras, sobornos, sospechas de corrupción y problemas que afectan a las comunidades de los territorios donde se desarrollan los proyectos.

Algunos casos en América Latina

En Bolivia, se investigó la construcción de la vía Villa Tunari-San Ignacio de Moxos promovida en la década de 1990 por intereses de empresas madereras, ganaderas y petroleras, que dividía el TIPNIS, parque nacional amazónico donde se asientan pueblos originarios del país y que es reserva natural. Las obras fueron adjudicadas a la constructora OAS (empresa brasileña financiada por el BNDES a la que también adjudicaron otros proyectos de vías en Bolivia) y casi el 80% de su financiación fue a través de un préstamo del BNDES. El proyecto fue criticado por sobrefacturación y falta de transparencia en el proceso de licitación y en el financiamiento. En 2011, Evo Morales suspendió la construcción del segundo tramo de la vía después de la violenta represión de las marchas en contra del proyecto que dejaron un saldo de 40 heridos.

En Colombia, Odebrecht tiene adjudicado el proyecto de Recuperación de Navegabilidad del Río Magdalena que hasta el momento no cuenta con una licencia ambiental integral lo cual tiene alerta a las autoridades medioambientales y las comunidades de la zona.

Otra translatina beneficiaria del BNDES es el grupo Camargo Correa, que participó de la realización de la Hidroeléctrica Porce III ubicada en Antioquia y que actualmente ejecuta el proyecto de generación de energía más grande de Colombia: la Hidroeléctrica Ituango, que se encuentra ubicada en mismo departamento. La constructora ha recibido múltiples denuncias por violación a los derechos humanos a las comunidades y daños irreparables en los territorios donde se establece.

En julio de este año, la justicia de Brasil condenó a 15 años y 10 meses de prisión a los tres principales directivos del grupo empresarial Camargo y Correa por corrupción activa, lavado de dinero y por integrar una organización delictiva, esto en cuanto a su participación en el monumental fraude a Petrobras (empresa en la que participa accionariamente el BNDES), el mega escándalo de corrupción de Brasil, donde además se encuentran vinculados cinco directivos de Odebrecht, incluyendo su presidente y también los representantes de la constructora OAS, entre otras organizaciones brasileñas que tienen actividades en la región.

El derecho a conocer la verdad

El BNDES, cuyos fondos son públicos, no revela mayores detalles sobre sus inversiones y el manejo de sus financiamientos, por lo que resulta complejo conocer sus movimientos en la región, los proyectos que se realizan con sus créditos y las consecuencias de los mismos. Además, el Banco es parte del poder ejecutivo de Brasil, entonces, las negociaciones sobre sus financiaciones y sobre las empresas privadas brasileñas que ejecutan proyectos, se realizan, en la mayoría de los casos, directamente mediante pactos o “convenios de cooperación” -no necesariamente públicos- entre gobiernos.

La Coalición Regional por la Transparencia y la Participación es un organismo orientado a la defensa de los derechos de la sociedad civil a la transparencia, al acceso a la información y a la participación en las acciones de entidades que atenten contra los principios de protección de la población, el medio ambiente y los recursos, como el BNDES. Está conformado por la Asociación Ambiente y Sociedad (AAS) de Colombia, el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) de Bolivia, el Instituto Brasileiro de Análises Sociais e Econômicas (IBASE) de Brasil, el Centro de Derechos Económicos y Sociales (CDES) de Ecuador y la organización Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR) del Perú.

La idea de este organismo es concretar los derechos de la población de la región enterando a la comunidad de la existencia del Banco, de su forma de accionar, de los proyectos financiados por él y sus peligrosos impactos en los territorios y las comunidades. Su objetivo último es crear un foro de participación de operaciones financiadas en el exterior del BNDES en el que los representantes del banco puedan rendir cuentas y comunicar sus planes, estrategias y acciones a la población civil y donde los líderes de las comunidades afectadas tengan un espacio para la defensa de las mismas. Por ahora, el BNDES cuenta con un Portal de Transparencia donde releva algunos datos sobre los proyectos que financia únicamente en Brasil y el portal se encuentra en portugués. Por ser el Banco un organismo nacional sus políticas de cumplimiento de parámetros ambientales, sociales y de transparencia no se aplican al extranjero.

En los últimos años, Brasil se ha consolidado como líder en expansión económica en la región e inversiones en América Latina, cuenta con un amplio repertorio de conglomerados económicos en las industrias de prestación de bienes y servicios para proyectos de infraestructura y desarrollo que han logrado establecerse en el mercado mundial gracias a la participación económica y el estímulo del BNDES. América del Sur cumple con un papel estratégico para Brasil: representa casi el 20% de las exportaciones brasileñas en los últimos años y es mercado de sus productos industriales en casi un 95%.

Aunque el BNDES busca justificación en labores de Responsabilidad Social Empresarial y en la capacidad de los proyectos de generar empleo y desarrollo, esto resulta insuficiente cuando el impacto es tan severo. Es hora de que el Gobierno de Brasil, por medio de las autoridades del BNDES, establezcan una estrategia y un sistema de comunicación transparente, eficaz, participativo e internacional en el que se puedan debatir abiertamente los principios, la planeación y las consecuencias de los proyectos que financia este Banco.

Si es tan bueno, ¿por qué ocultarlo?...