Un bosque de dinero: DAR presentó sus últimos estudios sobre deforestación en la Amazonía.

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  • Los comentarios estuvieron a cargo de representantes del Servicio Forestal y de Fauna Silvestre-SERFOR, la Cooperación Alemana - GIZ, el Governors Climate & Forest Task Force de Brasil, el Banco Interamericano de Desarrollo – BID,  el Climate Investment Fund del Banco Mundial - CIF, de la Autoridad Regional Ambiental de Ucayali – ARA Ucayali y del Coordinador Ejecutivo del Programa Nacional de Conservación de Bosques del Ministerio del Ambiente - PNBCC.
  • Generar incentivos adecuados para evitar que pequeños y grandes productores deforesten en la Amazonía y mejorar los mecanismos de gestión de los fondos climáticos fueron los temas centrales durante el evento.
  • Hubo además mucho interés por explorar el potencial de una herramienta como el Sistema de Estimación de Gases de Efecto Invernadero - SEEG, como base para tener políticas sólidas contra en cambio climático.

¿El bosque vs la agricultura? Encuentros y desencuentros en la normativa agroforestal peruana

“Hay quienes piensan que conservar es prohibir y quienes piensan que promover es depredar. Hay que buscar un equilibrio entre ambas lógicas”. De esta manera, inició la ponencia de Hugo Che Piu, investigador y miembro del consejo directivo de Derecho, Ambiente y Recursos Naturales, Autor de “Transformación del Bosque”, estudio que revela la enorme maraña de normas que existe en la actualidad y todo el trabajo que queda por hacer para lograr tener una normativa agroforestal que responda, primero, a los desafíos de crecimiento económico equitativo de las regiones amazónicas; y segundo, a las consecuencias que puede traer el cambio climático en la producción agrícola y forestal. Lo cierto, indicó, es que se encontraron 160 normas de diversos niveles. Muchas de ellas son muy  antiguas y no ofrecen ninguna claridad en sus definiciones legales, que no son uniformes y se prestan a interpretaciones que pueden ser peligrosas, ya que no generan un marco de gestión adecuado para el sector.

IMG_0112El desencuentro entre el desarrollo del sector agropecuario y políticas de conservación de nuestro patrimonio forestal se debe empezar a resolver de inmediato; luego es necesario seguir profundizando en los estudios de clasificación de tierras por su uso mayor a fin de ayudar a los gobiernos regionales en su ordenamiento territorial, que a pesar de haber dejado de ser vinculantes con la aprobación de la Ley N° 30230, proponen el uso adecuado de los recursos y sería la mejor manera de avanzar hacia una gestión forestal más sostenible.

Durante su intervención, Fabiola Muñoz del SERFOR, informó que ya se está trabajando para implementar nuevos reglamentos y normas que contribuyan a mejorar la gestión forestal en el Perú; mientras que Juan Arce, de GIZ, mencionó que la simplificación de los procesos de titulación rural debe ser una prioridad y que la participación de las poblaciones locales es fundamental para decidir cómo debe ser la nueva zonificación y los usos que queremos dar al territorio.

Follow the money

IMG_0185El segundo panel estuvo centrado en discutir sobre el nuevo esquema mundial de financiamiento climático y sus implicancias en el Perú. Fisseha Abissa del CIF inició recordando que los países desarrollados firmantes del Acuerdo de París se han comprometido a llegar a 100 billones de donaciones anuales, para el año 2020. Mencionó también que en todo el mundo el concepto mismo de “financiamiento climático” debe someterse a debate a fin de arribar a un marco global adecuado a las necesidades de todos.  “Es importante decir que estos fondos nunca son menores, siempre se trata de grandes cantidades de dinero y los países receptores muchas veces necesitan tener mayores capacidades institucionales para lograr invertirlos adecuadamente”, mencionó.

En el plano nacional, Suyana Huamani especialista de DAR presentó un resumen sobre los principales hallazgos de “Un bosque de dinero”, publicación que tiene como objetivo mostrar cómo se está ejecutando el financiamiento climático a nivel nacional.

En esta etapa de la sesión, los expertos invitados discutieron acerca de cómo lograr que todos los actores involucrados en la gestión forestal le den el suficiente valor al bosque en pie, identificando incentivos suficientes para reducir las crecientes tasas anuales de deforestación. Gustavo Suárez de Freitas del PNBCC mencionó también que la cooperación climática tiene que reflexionar acerca de si sus mecanismos de asignación de fondos son los mejores y que es importante que haya menos rigidez en sus agendas y lograr que los fondos se ajusten mejor a las necesidades reales de los países receptores.

El reto principal es involucrar a los gobiernos regionales, fue la conclusión de Luigi Vargas de la ARA Ucayali. Los representantes de las autoridades regionales ambientales amazónicas estuvieron de acuerdo en que hay mucho por hacer al interior de los gobiernos regionales para poder presentar iniciativas que integren las necesidades de sus gobiernos  ante fuentes cooperantes y el Gobierno Nacional, sin embargo, para eso se requiere más información, mejorar los canales de coordinación existentes e involucrarse todos en una sola gran estrategia país para la captación y ejecución de fondos climáticos; con responsabilidades claras y objetivos comunes.